martes, 16 de junio de 2009

Hoy es un buen día para escribir

De pronto el cúmulo de pensamientos que están prensados a nuestra corteza cerebral fluye, como blancas palomas en tardes nubladas.

Y es que el ser debe escribir, nació para escribir, podría morir escribiendo. Su última necesidad consiste en expresar aquello tan intrínseco que, en ocasiones, es difícil plasmar en palabras.

Tantas veces me he quedado, por fatalidad, con algo que decir. Las situaciones ameritan el silencio pero últimamente, y sobre todo últimamente, es que he experimentado lo frustrante que es la censura.

¿Para qué vivir en un mundo donde nos tenemos miedo hasta a nosotros mismos?

miércoles, 3 de junio de 2009

Cuando las cosas van bien



Cuando todo marcha viento en popa no hay tiempo para escribir, porque estamos ocupados y dispersos en otras cosas; pero las ideas permanecen, se transforman, evolucionan, pero no se van, como una mancha de sangre perdura en la ropa blanca.

La Reina de Mixcoac se ha mudado a otras montañas, nuevos palacios, distintos jazmines. Disfruta aún del sol mañanero y de la sed que acompaña el empezar un día nuevo al lado de personas que, después de tanto tiempo, persisten.

Quizá lo único constante de mi vida sea eso: las compañías; y por eso La reina agradece y espera que en este nuevo reinado las cosas no sólo vayan bien para Su Majestad, sino también para el pueblo.

Segura de que así será, mi capa y yo tenemos que descansar.