viernes, 20 de febrero de 2009

Desgloce

Hoy la Reina de Mixcoac es:

Uñas rosas + pensamientos de Colectivo + pláticas messengerianas + alimentos saludables + ansiedades lomográphicas + desveladas inevitables + ganas de fiesta.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Pleasurable things

Al más puro estilo Amelie La Reina de Mixcoac presenta su lista de Pleasurable things inspirada por un conejo blanco.


- Soñar despierta
- Postear
- Decir "todos me la pelan" siempre que considere necesario
- Aferrarme a los buenos recuerdos
- Jugar cartas con la familia
- Especular y elucubrar
- Lomographear
- Devorar revistas
- Releer
- Mis días de investigación
- Chatear con el Gordito
- Llamar Gordito al Gordito

lunes, 16 de febrero de 2009

Casa tomada

Hay un montón de tablas apiladas, unos cuantos vidrios rotos y el letrero que señala "En reparación".

Si tan sólo supiera cuándo podré barnizar y terminar con los retoques, entonces la mudanza sería más fácil; pero como en todo proceso, hay muchos implicados y la cosa se complica al llevar una agenda retacada.

Puede ser que la pintura ya haya secado, pero no lo compruebo por temor a estropearla y desatar de nuevo la hemorragia.

En los cuadros se observan rostros familiares y sensibles que por alguna razón se sienten como objetos inanimados, espectros de décadas pasadas. Entran en mis sueños y me privan del descanso. Mejor encerrarlos en el baúl.

viernes, 13 de febrero de 2009

El corazón perdí entre extraños


Y ahora resulta que todo lo que conocía no es verdad. Que he vivido en el más vil y mezquino engaño. Tal vez exagero; pero me encanta exagerar, y echarle limón a las heridas, para que duela y así saber que estoy viva.

Hoy hay sangre derramada en el azulejo. Azulejo rojo con tintes púrpura, lentamente gotean, aún esta fresca la pintura. Eso me pasa por escribir en viernes, en la noche, mucho peor. Odio estos viernes.

Un feroz gato montés desarmado, eso es lo que soy. Indefenso, sin escudo, tembloroso y rencoroso. Eliminar el feroz. Puede ser que yo me merezca el apodo de conejo entonces.

Hoy no soy clara, no pienso bien, pendía de un hilo que por azares del destino fue cortado con una tijerita tan pero tan fina que no me vi caer, hasta que me encontré en el suelo. En el aire pasé de feroz gato montes a triste conejo blanco y derramé sangre en el azulejo.

¡Feliz Infierno 14!